"El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero sólo el necio se queda sentado en él."
Proverbio chino

18/8/07

Pedacitos de mi otro yo


Ante el grito del otro día y por la inevitable necesidad de siempre justificar, aquí va algo que guardo en otro blog... el de mis secretos que hoy transformo en secreto a voces .



martes 12 de diciembre de 2006

Habia una vez (primera parte)
Había una vez una niña que con sus diez años se encontró atrapada en un cuerpo de mujer. Demasiado exuberante y sensual, pero con la inocencia propia de su edad. Actuaba sin demasiado pudor, como cualquier preadolescente. Una noche, después del rutinario beso y abrazo de buenas noches a ella y a sus hermanas, permaneció despierta y escucho algo que la marco para siempre. Su padre, probablemente evitando sus propias miserias afirma que ya no la puede abrazar… la siente demasiado mujer. Sin entender, ella se durmió llorando. Descubrió de golpe su maldito poder…. Y dejo su infancia a medio camino. Solo diez años después, y ante su muerte anunciada, volvió a ser abrazada por el…pero marcada para siempre quedo. Inocente por su edad y culpable por su cuerpo, la cosa no quedo ahí… su padre, a un precio demasiado alto, la ha protegido de si mismo… negándole cualquier demostración de afecto, que desde entonces, ella busco sin cesar.




viernes 15 de diciembre de 2006

Habia una vez (segunda parte)
La niña y su cuerpo terminaron confundiendo amor y deseo. En busca del amor conocido se topo con su tío… ella ya sabia lo que provocaba y el olvidaba las cuestiones morales pero probablemente, no las legales pues sus abusos no pasaban del toqueteo. La niña dijo una y mil veces que no, pero permaneció y permaneció, y permaneció… permaneció por culpa, por vergüenza. Por creer que si su tia lo sabia y no la salvaba seguro era por que la niña se lo merecía.

1 comentario:

  1. Los adultos no sabemos el daño que podemos ocasionar con ciertas palabras y ciertos modos. Pero lo cierto es que una veces llevados por las excesivas responsabilidades en la educación, y otros, pensando "que todo vale" marcamos con nuestros modos y maneras.

    Solo un abrazo, en la distancia, se por lo que pudiste pasar, porque no llegó tanto en mi caso, pero hubo un casi...

    Abrazos sanadores porque para eso soy abuela, y los abrazos de abuela sanan.

    Besos

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Va!!! Déjame uno que he descubierto que los comentarios me encantan.
Gracias por tu visita.