"El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero sólo el necio se queda sentado en él."
Proverbio chino

4/2/08

La culpa es de la feniletilamina!

Ya sabía yo que no era su nariz prominente, ni ese aire campechano cuando dice "chata". Tampoco su cuerpo algo pequeñín para mi gusto, ni siquiera sus besos que a decir verdad poco me convencieron la primera vez...


¿Por qué nos enamoramos de una determinada persona y no de otra? Científicos de diversas especialidades han hallado la respuesta a la pregunta; a esa especie de fascinación que hace que dos seres se queden "enganchados" con gran necesidad de interactuar y conocerse más. Esta maravillosa experiencia de sentir cosquilleos en el estómago, pulso acelerado y hasta palpitaciones, es el resultado, según estudios recientes, de una serie de cambios bioquímicos que se producen en el organismo de los seres humanos.
Por:
Aloyma Ravelo
La gente se ha enamorado desde tiempos inmemoriales, y siempre se habla de algo distinto, sorpresivo, que inunda el cuerpo entero. En el imaginario popular está la creencia del gran amor; de ese único, exclusivo, que no se parece a otros amores. Hoy la ciencia ha descubierto que tal enlace especial tiene que ver, particularmente, con una serie de reacciones y sustancias químicas que se mezclan en nuestro organismo, ante esa persona que nos despierta además un sinmúmero de emociones. En la web española http://www.mujeractual.es/ Pilar Muñoz describe los novedosos estudios que han identificado algunas de las sustancias responsables del amor: la dopamina, la feniletilamina y la oxitocina. Todos estos productos químicos son relativamente comunes en el cuerpo humano, pero solamente son encontrados juntos en las etapas de la conquista. Comentan los expertos que, con el tiempo, el organismo se hace resistente a sus efectos, lo que provoca que la intensa fase de la atracción no dure por mucho tiempo. Curiosamente, son los hombres los que parecen ser más susceptibles a la acción de las sustancias responsables de las manifestaciones asociadas al amor. Ellos se enamoran más rápida y fácilmente que las mujeres, según tales entendidos. Diversas indagaciones han concluido que se puede incluso hacer una matriz con las variadas manifestaciones y etapas del amor y sus relaciones con diferentes sustancias químicas en el cuerpo. De esta manera, el deseo ardiente de sexo está unido a la testosterona; mientras que la atracción y el amor en la etapa de euforia, así como el sentirse involucrado emocionalmente están relacionados con altos niveles de dopamina y norepinefrina y bajos niveles de serotonina. El vínculo y la atracción que evolucionan hacia una relación calmada, duradera y segura tienen que ver con la oxitocina y la vasopresina. Estas investigaciones que enmarcan el amor como un proceso bioquímico no han concluido todavía. El descubrimiento que la feniletilamina está vinculada con el amor se inició con la teoría propuesta por los médicos Donald F. Klein y Michael Lebowitz del Instituto Psiquiátrico de Nueva York, quienes sugirieron que el cerebro de una persona enamorada contenía grandes cantidades de esta sustancia y que sería la responsable de las sensaciones y modificaciones fisiológicas que experimentamos cuando nos enamoramos. Al inundarse el cerebro de feniletilamina, este responde mediante la secreción de dopamina (neurotransmisor responsable de los mecanismos de refuerzo del cerebro, de la capacidad de desear algo y de repetir un comportamiento que proporciona placer), de norepinefrina, y de oxitocina (que además de estimular las contracciones uterinas para el parto y hacer brotar la leche, parece ser un mensajero químico del deseo sexual), y el comienzo de la accción de los neurotransmisores que dan lugar a los arrebatos sentimentales, en síntesis: se está enamorado.Estos compuestos combinados hacen que los amantes puedan permanecer horas y horas haciendo el amor y conversando, sin sensación alguna de cansancio o sueño, afirma el químico Francisco Muñoz, de Almendralejo, España.Comenta también el científico español que la atracción bioquímica perdura de dos a tres años, incluso a veces más, pero que al final decae. Con el tiempo el organismo se va haciendo resistente a los efectos de estas sustancias y toda la locura de la pasión se desvanece gradualmente y comienza entonces una segunda fase que podemos denominar de pertenencia que da paso a un amor más sosegado. Se trata de un sentimiento de seguridad, comodidad y paz.Todos estos compuestos y sustancias químicas que se mezclan en nuestro interior y actúan de manera inconsciente, son la respuesta más lógica a la pregunta que durante siglos se hizo la humanidad: ¿Por qué nos enamoramos de una determinada persona y no de otra?

http://www.ain.cu/mujer/reproduccion.htm

7 comentarios:

  1. Me gusta pasar de vez en cuando por tu espejo!Puedo agregarte a mi blog'????

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  2. Por su puesto... esto solo me halaga.
    Un gran beso desde mi alma y bienvenido a mi espejo.

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  3. Ahí ya entra mas la mente y lo que esperamos de la vida fijate...

    vamos digo yo... al menos ne mi caso, no voy a sentar cátedra...;)

    Besicos

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  4. Ayyy Belen...
    No vez que es solo un juego para ganar tiempo jejeje
    La mente interviene pero para acomodar los excesos.

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  5. Totalmente de acuerdo, que buen post!!! pero dime algo... por que no se les ha ocurrido a los científicos inventar estos compuestos químicos para cuando nos arrebata la rutina y la monotonía???? Seguro un invento sin prescedentes!!! Yo pido uno!!!! por si acaso.

    Me encanta como escribes, uno aprende de personas como tu.

    Un saludo :)

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  6. Gracias Tatiana y bienvenida a mi espejo.
    Ya mismo voy a tu espacio para ver de que hablas...
    Besos desde mi alma.

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Va!!! Déjame uno que he descubierto que los comentarios me encantan.
Gracias por tu visita.