Constante apenas en mi inconstancia ya estoy aquí para brindarle a quien quiera mis eternos monólogos mientras ordeno ideas como si de un puzzle se trataran mis pensamientos. Es que tanto es demasiado y temo morir de sobredosis de cosas buenas si no las comparto.
Una me dará calma, otra alimento mi ego y la tercera aunque peligrosa me ha llenado de ternura.
Vayamos por partes:
Vengo de Bienestar social donde además de haber hablado y por lo tanto haber vaciado un poquito mi alma, me han confirmado que la esperada ayuda ya esta confirmada y por lo tanto la paz que eso significa me dará tiempo para resolver otras cosas sin tanta presión.
La segunda fue un buen bocado para mi autoestima, yendo hacia mi cita me cruce con el jefe de correos y este me comento que la encargada de un pueblito vecino, en el cual trabaje hace un tiempo, necesitaría refuerzos y de ser posible quería que vuelva yo ya que le encanto mi forma de trabajar. Lamentablemente sopesando las consecuencias que significaría tener solo siete días y sincerándome con mi asistente social, llegue a la conclusión de que no seria buena idea aceptarlo por que perdería la ayuda confirmada y en una semana estaría en “bolainas” nuevamente pero eso no quita que me sienta realmente halagada.
Y la tercera es mi ex marido con quien estamos logrando algo similar a la calma y la cooperación, lo cual es muy beneficioso para mi pequeño y si no confundimos los tantos también para ambos. El peligro esta en que el no ha claudicado y esto se basa en su nuevo plan de reconquista así que es muy positivo siempre y cuando mis carencias y yo no perdamos la objetividad para no caer en la tentación.
No es todo pero es bastante para confiar que las cosas se van acomodando a su ritmo y eso me hace realmente bien.















